De piel frágil a piel blindada: Mi cambio radical de rutina facial
- Ire

- 2 dic 2025
- 3 Min. de lectura

Si me sigues desde hace tiempo, sabes que mi cara no solo cuenta la historia de mis entrenos de HIIT o mis pegues en la roca. Cuenta la historia de mis cicatrices.
Después de múltiples operaciones de oído por colesteatoma y timpanoplastia, mi relación con mi piel cambió para siempre. No es solo que tenga cicatrices; es que el trauma quirúrgico dejó mi dermis debilitada y con una compañera de viaje muy molesta: la parestesia. Esa sensación de hormigueo, de "corriente eléctrica" y zonas adormecidas que hace que la mayoría de cremas me resulten insoportables.
Durante 7 años he buscado algo que no solo "hidratara", sino que rehabilitara. Y, curiosamente, la solución no vino de la farmacia convencional, sino de la biotecnología fresca de Ringana FRESH Skin Perfection.
Os explico por qué este producto es el único que toco después de machacarme en el gimnasio, traduciendo la ciencia a nuestro idioma: el del esfuerzo.
1. El Efecto "Gore-Tex": Por qué mi piel necesita respirar
Cuando terminas un entreno de alta intensidad (HIIT), tu cuerpo es una estufa. Estás sudando, roja y tus poros están dilatados expulsando calor. Durante años, usar cremas convencionales era como ponerme un chubasquero de plástico barato después de correr: el sudor se quedaba atrapado, mi piel se cocía y la parestesia se disparaba por el calor retenido.
La FRESH Skin Perfection no usa aceites minerales ni siliconas que taponan (como la vaselina). Usa una emulsión de cristales líquidos con Escualano y Ceramidas.
La Metáfora: Imagina que esta crema es ropa técnica de alta montaña. Permite que el sudor y el calor salgan (transpirabilidad), pero impide que la humedad externa y la suciedad entren. Mi piel "respira" de verdad, regulando su temperatura mientras se repara, lo cual es vital para calmar mis nervios faciales alterados.
2. Bakuchiol: El entrenador personal (Amable) de mi colágeno
Debido a las cirugías, noto mi dermis "débil" y fina. Necesitaba algo que la engrosara y le diera fuerza. Los dermatólogos siempre recomiendan Retinol, pero para mi piel sensible y con parestesia, el Retinol es como ese entrenador militar que te grita y te lesiona el primer día. Me irritaba y me dolía.
Esta fórmula usa Bakuchiol al 3%
La Metáfora: El Bakuchiol es el entrenador funcional inteligente. Consigue los mismos resultados que el Retinol (más colágeno, piel más densa y fuerte), pero sin la inflamación ni el enrojecimiento. Entrena a mis células para que sean más fuertes, pero respetando mis tiempos de recuperación. Por eso noto la piel más resistente al tacto, capaz de aguantar mejor el roce y el estrés.
3. La Planta de la resurrección: Mi seguro contra el magnesio
Como escaladora, vivo rodeada de polvo de magnesio (tiza). Es genial para el agarre, pero es la muerte para la piel: la deseca al instante. Aquí entra en juego el ingrediente más alucinante: la Myrothamnus flabellifolia o "Planta de la Resurrección".
El Concepto: Esta planta africana puede parecer totalmente muerta y seca en el desierto durante años. Pero si le cae una gota de agua, "resucita" y se pone verde en horas.
En mi piel: Cuando me aplico la crema, transfiere ese "superpoder" a mi cara. Incluso si el magnesio o el aire acondicionado del gimnasio intentan secarme, mis células retienen el agua como si estuvieran en un búnker. Es hidratación de supervivencia, no solo cosmética.
4. Silencio para mis nervios: La importancia de lo "FRESH"
La parestesia hace que mis nervios faciales estén siempre "gritando" o enviando señales de hormigueo. Lo que descubrí es que los conservantes químicos de las cremas tradicionales (parabenos, etc.) actuaban como ruido estático para mis nervios, irritándolos más.
Al usar Ringana, que es cosmética fresca sin conservantes sintéticos, eliminé ese ruido tóxico.
La Metáfora: Es como quitar la música heavy metal de fondo para poder meditar. Al eliminar los irritantes, mi piel puede centrarse en sanar las cicatrices y calmar la sensación eléctrica de la parestesia gracias también al extracto de Epilobium (Sauce Alpino), que actúa como un "bálsamo zen" para la inflamación neurogénica.
Mi veredicto después de 7 años: No es milagro, es fisiología. Uso el Cleanser y el Tonic Calm para preparar el terreno, y el Hydro Serum para dar de beber a la piel. Pero la Skin Perfection es la que sella el trato. Me devuelve la sensación de tener una "armadura" flexible y fuerte en la cara, permitiéndome escalar y entrenar sin que mi piel sea un límite, sino una aliada.
Si tenéis cicatrices, piel reactiva o simplemente le dais caña al deporte, vuestra piel necesita recuperación, no solo "crema". Y esta es la mejor recuperación que he encontrado.
Al final, cada piel es un mundo y tiene su propia historia. Lo importante no es usar lo que usan todos, sino tener la paciencia de descubrir qué es lo que la tuya necesita para sanar.



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